De la Tierra Plana a la Revolución Cognitiva

images (4)El desarrollo psicológico en los seres humanos es un proceso complejo que pasa por muchas resoluciones de problemas cognitivos que vamos superando desde niños a medida que crecemos. Uno de los muchos retos mentales que deben solventarse en la niñez -y en el que no reparamos a menudo sobre su importancia- es el de la comprensión del concepto de la tierra, nuestro planeta, como una forma esférica rodeada de espacio y con caída libre de objetos en dirección relativa al centro de la esfera.

Los niños tienen mucha dificultad en alcanzar este entendimiento por resultar contraintuitivo, y solo se alcanza en función de la experiencia y los esfuerzos del niño por entenderlo.

A pesar que desde muy pequeños se nos enseña que la tierra es redonda, la comprensión completa de este concepto conlleva una lenta transición entre diferentes fases de representación mental de la tierra. Cada fase nos da una idea de la edad mental del individuo y de su desarrollo cognitivo.

 

La tierra plana y la esfera huecadescarga (1)

Estas son las dos primeras representaciones de la tierra que se producen en el ser humano. Se dan en los 9 o 10 primeros años de vida y están limitadas por el tipo de pensamiento característico de este periodo, basado solo en la apariencia, y que aún no ha alcanzado el pensamiento abstracto o inferencial. No se razonan aún los procesos subyacentes, lo que no se ve.

A esta edad, la tierra se concibe como un disco plano o una esfera hueca con el disco plano en su interior, con el cielo o espacio por encima del disco y con caída libre de objetos y personas en dirección absoluta arriba-abajo.

En estas fases no ha habido aún un avance cognitivo significativo hacia el pensamiento sistémico y se razona aún con la visión egocéntrica del mundo, resultado de establecer relaciones simples, lineales y directas entre elementos.

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La revolución cognitiva

La comprensión de concepto de tierra esférica es toda una revolución cognitiva en los niños. Producto de una equilibración y autorregulación al enfrentarse a los Conflictos Cognitivos.

Los conflictos cognitivos aparecen cuando se toma conciencia por primera vez que nuestras explicaciones sobre algún asunto resultan insuficientes o contradictorias.

La resolución de conflictos cognitivos pasa por tres fases que coinciden con el tipo de respuesta que el niño da para explicar el concepto:

– Respuesta Alfa: negación o rechazo al elemento perturbador que produce el conflicto  cognitivo. No se tiene aún conciencia de la falta de información en sus explicaciones. No se ha producido aún el conflicto.

– Respuesta Beta: se ofrece una solución de “compromiso”, que implica algunos ajustes de las explicaciones, aunque incompletos. Pero ya existe conciencia de las explicaciones no válidas o contradictorias.

– Respuesta Gama: Supone la creación de nuevos esquemas y del abandono de ideas previas arraigadas. Es decir, se da una reorganización de los esquemas que entraban en conflicto con la explicación inicial.

Este cambio conceptual está relacionado con el aumento de conocimientos. Conocimientos que producen un desencanto respecto a las concepciones con las que se entiendía el mundo. Esto provoca el conflicto cognitivo que se solventa cuando se descubre una nueva concepción disponible, que podamos entender y que sea coherente con los conocimientos previos.

 

La esfera sólida y la dirección de caída

Este estado de percepción de la tierra como esfera sólida se da como un progreso del niño en su capacidad de descentración, donde empieza a asumir puntos de vista diferentes al suyo propio.

En esta etapa se evoluciona en tres fases:

  • Esfera sólida, dirección de caída absoluta
  • Esfera sólida, caída relativa a la superficie de la tierra
  • Esfera sólida, caída relativa al centro de la tierra

En la primera de estas fases es común la desazón infantil cuando se presenta una tierra esférica con personas en la superficie. Los niños creen que las personas, líquidos u objetos situadas en el hemisferio sur van a caerse hacia abajo, salirse de la tierra en dirección al espacio.

De ahí pasan a relacionar la superficie terrestre como marco de referencia de la dirección de caída de objetos, para luego relacionar la gravedad con el centro de la tierra.

Esta comprensión está marcada por un proceso evolutivo y se da en niños a partir de 11 y 12 años, aunque no es hasta los 13 o 14 cuando se comprende el concepto de fuerza de gravedad, que ocurre con la llegada del pensamiento conceptual.

Todo ello es un proceso que debe forzosamente ser superado cognitivamente por el individuo. Es una comprensión absolutamente personal que no sucede hasta que es capaz de entenderlo por sí mismo, sin importar con cuanto esfuerzo estemos dispuestos a convencerle.

 

Sonia Budner